HO´OPONOPONO

“Dios sólo nos pide que cuidemos muy bien de nosotros mismos y que digamos “lo siento”.”

Dr. Ihaleakalá Hew Len

HO´OPONOPONO

Nos encanta el drama!… hasta parece que resulta más fácil hacernos mutuamente la vida difícil… pero… ¿para qué?… no lo sé… tengo mis sospechas y creo que va por el lado del entretenimiento: mas me vale estar entretenido en mis juegos y fantasías, que asumir el abismo de la existencia sin amparo ni garantía. También esta el orgullo… el puro, simple, llano e ingrato orgullo que al final solo produce hambre y dolor pero que aún así nos aferramos a él cómo si diera frutos, cómo si no pudiéramos decir: perdóname… me equivoqué… borrón y cuenta nueva… sencillo, no?… no siempre… reconocer el error, pedir perdón y estar en disposición de volverlo a intentar resulta un buen comienzo para asumir la total responsabilidad de los aconteceres que nos rodean, sin embargo pocas veces lo hacemos. Pocas veces brota de manera natural un “lo siento”. Resulta que existe un arte hawaiano para la mejorar la calidad de nuestras vidas. Se llama Ho´oponopono. Básicamente dice que todo lo que ocurre en nuestra vida no es mas que la repetición de recuerdos grabados como chips o cualquier otro dispositivo de almacenaje (casetes, CD, DVD, Mp3, etcétera). Esta información se encuentra dispuesta en nuestro cerebro  y normalmente se encuentra activa proyectándose sobre nuestra realidad. Determinando hacia donde dirigimos nuestra atención y en que nos fijamos. Qué registramos o ignoramos. Qué cosas generalizamos, distorsionamos o sencillamente, eliminamos del radar de nuestras conciencias. El Ho´oponopono nos dice lo mismo que Freud y Perls: “todo es proyección”. Es decir, toda nuestra vida no es mas que la película que vemos pasar a nuestro alrededor (como en 4ta dimensión) y que se encuentra siendo proyectada desde nuestro interior. La mayor parte del tiempo invertimos nuestras energías, talentos y recursos en tratar de cambiar lo proyectado cuando en la causa se encuentra en nuestras mentes. Es como querer cambiar la secuencia de imágenes de una película proyectadas sobre la pantalla cuando el origen se encuentra en el dispositivo de almacenaje y el proyector. El Ho´oponopono nos enseña a borrar las memorias que no nos sirven o que ya no están funcionando en nuestra vida. Se trata de un proceso de perdón, arrepentimiento y transmutación. Es aceptar que todo lo que nos ocurre se encuentra en nuestro interior y que hemos sido copartícipes de su existencia. De esta manera se reconoce la propia responsabilidad. Trabajar el Ho´oponopono es decirle a la vida y a nosotros mismos: “lo siento, perdóname por aquello que está en mí que han creado esto”.

Me vienen a la mente dos escenas de dos películas diferentes: en la primera salen Alec Baldwin y Anthony Hopkins. Uno le dice al otro que normalmente la gente que se queda atrapada en medio del bosque se muere de vergüenza. La vergüenza de la auto conmiseración, la vergüenza de no saber ni poder; de no asumir esa realidad como lo que es. La otra escena es de la película “Mejor imposible”. La actriz principal de reparto, y por la que se ganó el oscar se encuentra en la cocina platicando con su madre. Esta asustada de no sentirse perseguida por el miedo que durante años la había venido asechando. Desecha en lágrimas le confiesa a su madre que sin esa angustia se descubre a si misma teniendo pensamientos egoístas, y que eso nunca ha beneficiado a nadie.

El dia de hoy hablaremos del arte de aplicar el Ho´oponopono en nuestras vidas. De cómo tenemos derecho y podemos borrar esas memorias que constantemente se nos presentan en la cotidianidad como oportunidades de aprendizaje. Los problemas se repiten hasta que extraemos de ahí su potencial formativo y finalmente logramos decirle a la vida: gracias por esta experiencia. Se trata pues de sumir el 100% nuestra responsabilidad como el camino más corto hacia una vida descomplicada. Reconocer humildemente las limitaciones de nuestro intelecto para saber lo que es mejor para nosotros. Hacer limpieza mental todo el tiempo como la respiración, o bien, tan regular como lo recordemos. Y vivir con apertura y flexibilidad con el resultado de la aceptación de que somos guiados por una mano invisible pero descarada que es la mano de Dios. Suena sencillo pero… veamos: qué es lo que normalmente hacemos cuando se nos presenta o repite alguna situación ya crónica en nuestras vidas: reaccionamos, nos preocupamos, opinamos, juzgamos, etcétera y de esta manera perdemos tiempo y energía. Los problemas no son el problema de por si. Es nuestro modelo interpretativo y la respuesta derivada del mismo el origen de todos nuestros problemas.

Te espero pues en el programa de Sobremesa Radioweb en punto de las 14:00 horas… y en la Sobremesa Café del Bistro a las 19:00 horas… por lo pronto quedo con Dios y contigo: yosoy@gnozin.com

No Comments

Post a Comment

Your email is never shared. Required fields are marked *